viernes, 21 de febrero de 2014

Capítulo 28.

Son las once de la noche. Va siendo hora de marcharse a casa. Empiezan una semana repleta de conciertos.
-Entonces que me aclare.- David mira a las chicas.- Venís al  Valencia y al de Murcia, ¿no?
-Y al de Madrid, que es el sábado. A ese también vamos.- Ampy sonríe.
-Pues al final nos vais a hacer compañía, sí… Jajajaja.- Carlos, que lleva a Marta de la mano suelta una pequeña carcajada.
-Bueno, nosotras nos vamos por aquí.- Natalia señala un de las calles. Ella junto con Ampy y Clara se empiezan a despedir.
-Buena suerte mañana.- Natalia le da dos besos a Álvaro.
-Muchas gracias. Os vemos el miércoles.- El joven la da un pequeño abrazo.
-¡Adiós!- Clara lo dice en voz alta para que todos la oigan.
-¿No te despides de mí?- Blas la mira. ¡No se ha dado ni cuenta! La chica se acerca hasta él y de la un abrazo.
-Ahora sí.- La chica sonríe.
-Sí, buenas noches pitufa.- El chico la dedica una sonrisa.
Después de esto, las tres se marchan por dónde tienen que irse y los demás siguen por otra de las calles.


Hablan por WhatsApp sobre el buen rato que han pasado esta tarde. No ha estado nada mal.
-No me imaginaba que terminarían juntos.
-Yo me hacía una ligera idea…- Natalia responde a la contestación de Álvaro.
-¿En serio? Eres adivina. Jajajaja
-Puede ser… Puede ser… Jajajaja vale, no.
-Jajajaja, me gustaría repetir la tarde. Ha estado bastante bien. Pero creo que la próxima ve iré en el equipo de Dani…
-¡Me ofendes! ¡No hemos jugado tan mal! Jajajaja
Natalia a pesar de no estar viendo al chico se ríe. Esta conversación la está animando bastante la noche.
-Jajajajaja ya bueno… ¡Pero igualmente hemos perdido!- Álvaro lo sigue recordando.
-… jajaja no digo nada.
-Mejor. Jajaja, bueno enana, creo que me voy a ir a dormir. Mañana madrugo bastante y no quiero parecer un zombi… ¡Buenas noches!
-¡Buenas noches Alvarito! ¡Descasa!- La joven envía el último mensaje que da por finalizado la conversación de más de una hora.
Decide dejar el móvil sobre la mesilla e intentar dormir. Ya son las doce y media. Aunque mañana no tiene nada que hacer, empieza a tener sueño.
Apaga la luz de la lámpara de noche y se tumba en la cama.  Piensa en los últimos días. Han pasado bastantes cosas, hace unos días Ampy y Clara trataban de saber quiénes eran esos chicos. Ahora se juntan con ellos. Ahora, uno de ellos es el novio de Marta. Todo ha pasado muy deprisa. Tan deprisa… Que las cosas pueden cambiar bastante…


Doce de la mañana. Aún les quedan dos horas para llegar a Barcelona. Carlos y David han empezado a jugar al ‘Veo veo’. Blas se ríe con la escena. Parecen dos niños pequeños.
-¡Veo, veo!- Carlos empieza a gritar. No sabe por qué, pero el eleva el tono de voz.
-¿Qué ves?- David mira a su amigo.
-Una cosa que empieza por la letra… ¡M!
-¿Mochila?
-No.
-¿Música?
-No, no.
-¿Maleta?- El chico no tiene muchas ideas sinceramente.
-¡Bien!
-¿Maleta? ¿Dónde ves tú la maleta Carlos?- Dani mira a su amigo. El chico se gira del asiento y señala la maleta de Álvaro que va debajo de los pies de este.- Anda. ¿Qué hace ahí la maleta?
-Es que no me apetecía guardarla en el maletero…
-Luego me decís a mí que soy vago…- Carlos se cruza de brazos.
-Carlos, es que lo eres.- Blas mira a su amigo. Ambos se empiezan a reír.
Parece que David y Carlos se han cansado de jugar. Van concentrados en la música que se escuchar por la radio. En realidad, todos se centran en la música.


Cambia de canal hasta llegar a la conclusión de que hoy no hay nada que ver en la televisión. Es domingo y sinceramente, no hay nada interesante en ningún canal.
El timbre de su casa suena. Se levanta del sofá y se dirige a la puerta. Abre.
-¡Buenas!- Clara está en el rellano sonriente.
-Ya tardabas en aparecer… Jajajaja.
-¿Me estás diciendo que soy una acoplada?- Clara ve como Ampy se toma unos segundos para poder contestar.- Vale sí. Me has pillado. Pero es que no tengo nada que hacer. Además, necesito hablar con alguien.- La joven entra en la casa de su amiga.
-Vamos al salón anda.- Las dos chicas entran al comedor y se sientan en el sofá.- ¿Quieres algo de beber?- Ampy mira a su amiga.
-Agua.
-Ahora vengo.- Ampy se vuelve a levantar del sofá y se dirige hacia la cocina. Saca la botella de la nevera y dos vasos. Sirve un poco de agua y regresa al salón junto a su amiga.
-Gracias.- Clara bebe un trago de agua y deja el vaso sobre la mesa.
-Tú dirás. Luego te cuento yo algo…
-Vale. A ver… Ayer cuando Blas se quedó en mi casa a comer estuvimos hablando. Me dijo que había alguien que le gustaba pero no estaba seguro…
-Ya creo saber por dónde vas… Lo primero… Blas te gusta, ¿verdad?- Ampy ve como su amiga asiente con la cabeza.- Y lo segundo… ¿Sabes quién es la chica?
-No. Pero estoy segura de que no soy yo. Me acaba de conocer… Dejemos el tema… ¿Qué me tienes que contar a mí?- Clara mira a su amiga.
-¿Recuerdas el problema de la discoteca?- Ampy mira a Clara. La chica asiente con la cabeza.
-Bien. Uno de los chicos es mi exnovio.
Clara se queda pensativa. ¡Con razón uno de ellos le sonaba tanto!
-¿Ha pasado algo más aparte de lo de la discoteca?
-No. Y prefiero que sea así. Empiezo a estar hecha un lío...



¡Buenas! Os dejamos otro capítulo de la novela. En primer lugar como siempre, os damos las gracias por leer la novela y comentar. Nos hace mucha ilusión recibir comentarios, de verdad. Y en segundo... Queda poco para que termine la primera temporada de la novela... ¡Pero habrá otra!
¡Besos! :)
Att: @Nataliasmiler_ y @ClariitahM

viernes, 7 de febrero de 2014

Capítulo 27.

Después de 5 minutos ‘’discutiendo’’ sobre quién iba a ganar el partido, por fin Ampy pone un poco de orden.
- Oye chicos, ¿y si empezamos a jugar? – Dice riéndose.
- Claro, tu como sabes que vas a perder prefieres cambiar de tema – Todos se empiezan a reír con el comentario de Dani, tienen que ganarle, sería lo mejor.
- ¡Empiezo yo! – Dice Carlos. – Sin esperar respuesta de nadie, va directamente a lanzar y… no tira ningún bolo.
- ¡Muy mal, Carlos! – El otro grupo se ríe. 
- Anda, dejarme tirar a mí y veréis como se juega. – Dice Dani con una sonrisa. Todos le miran atentos. Se acerca, se prepara, tira y… Solo tira un bolo. Todos se empiezan a reír.
- Uy Dani, pues no vas a ser tan bueno como parecía – Dice Álvaro entre risas. Dani se empieza a reír también
- Eso ha sido para dejaros ventaja – Dice él aguantándose la risa.
- Uy, me parece que he hecho mal en venirme a tu grupo eh – Clara se ríe.
Siguen jugando y nadie consigue tirar todos los bolos, son muy malos, o mejor dicho… ¡Les falta práctica! Definitivamente, tienen que venir más veces.  Acaban la partida y miran los resultados… Empate.
- ¡Empate! ¿Y ahora qué hacemos? – Dice David dudoso.
- Pues a mí se me ocurre una cosa – Comenta Laura – Vamos a tomar algo y después jugamos otra partida, que aún es pronto, y así desempatamos. – Todos aceptan la idea así que deciden quitarse los zapatos e irse a dar una vuelta.
- ¿Y dónde vamos? Pregunta Natalia.
- Pues… ¡Podríamos ir a un bar que hay aquí cerca que está muy bien! – A todos les parece bien la idea de Ampy así que ponen rumbo a ese misterioso lugar… La segunda partida de bolos estará mucho más animada, más de lo que ellos piensan.


Siete de la tarde. La segunda partida está interesante. Dani y Carlos le están poniendo bastantes ganas a esto de jugar. Ampy se distrae con el móvil hasta que la toca tirar a ella. Se guarda el móvil en el bolsillo y coge una de las bolas. Lanza y… derriba seis bolos.
-¡Ampy derriba los otro cuatro! ¡Gana por nosotros!- Carlos la anima aplaudiendo. La chica vuelve a lanzar y derriba dos bolos. Tras esto, deja la pista libre para que ahora juegue David.
La chica se acerca a Marta y Laura que están sentadas en unas sillas. Están algo apartadas del grupo y eso no la hace mucha gracia.
-¿Os pasa algo?- La joven se sienta en otra de las sillas libres que hay.
-A mí no, pero aquí a Marta sí…- Laura mira a su amiga.- Yo soy tú y se lo diría.
-No es fácil. ¿Y si solo me ve como una amiga qué hago? Quedo mal.- Marta se tapa la cara con las manos.
-Me he perdido.- Ampy mira a sus amigas. Aunque por la cara que pone Marta se hace una idea.- Vale. Ya sé qué vas a hacer. Te vas a levantar, te vas a acercar, le vas coger y se lo vas a decir. Punto y final.- Ampy mira a la joven. Las cosas hay que decirlas. A veces es lo mejor.
-Ampy que no es tan fácil…- Marta niega con la cabeza.
-Pues lo va a ser, como salga bien ya nos puedes estar dando las gracias.- Laura se levanta de la silla al igual que Ampy.- Ahora vengo, no te muevas de aquí.- Laura se aleja de las sillas.
Marta no sabe dónde meterse. ¿Cómo se lo dice? Se empieza a poner nerviosa y eso no la gusta nada.
-Carlos anda, deja de jugar tanto que te va a sentar mal.- Laura le da una palmadita en la espalda.- Oye, que Marta creo que tiene que hablar contigo…
-Ah, vale. Ahora mismo voy.- El joven sonríe.


Ve como se sienta en la silla de enfrente. ¿De verdad que se lo tiene que decir?
-Enana, ¿te pasa algo?- Carlos la mira algo preocupado.
-No, no es nada, tranquilo es solo que…- No sabe cómo decírselo sin ser muy directa. Piensa durante unos segundos.
-Marta, ¿qué te pasa?
-Pues a ver… Empiezo a creer, bueno no. A creer no, es que es verdad… Que… Que me gustas.- Ya está, ya lo ha dicho.
Carlos no dice nada durante bastante rato. Ya lo ha fastidiado todo. Un escalofrío recorre todo su cuerpo.
-No sé cómo te lo vas a tomar, no lo sé, pero tenía que decírtelo…- La voz de Marta empieza a temblar.
-Eh, no me lo tomo a malas. Uno no elige quién le gusta o quién no. Y te voy a ser sincero. A mí también me gustas.- Tras decir esto, Carlos sonríe. El joven se levanta de la silla y se acerca a ella. La da un abrazo acompañado de un cariñoso beso.
Al final la tarde ha sido buena.