Llaman al timbre de la casa.
-¡Clara! El timbre.- Una voz proveniente del salón eleva el tono de voz.
-Pero mira que eres vago.- La chica se asoma para dedicarle la peor de
las miradas a Blas.
-Eh, es tu casa…- El chico suelta una carcajada.
Clara se acerca hasta la puerta y mira por la mirilla. Abre al comprobar
que es David quien ha llamado al timbre. Abre.
-¡David!- La joven le saluda con un fuerte abrazo.
-Hola enana. ¿Tú no habías quedado con los demás? ¿Cómo que me has
llamado?- David pasa al interior de la casa y deja su chaqueta en el perchero
que la joven tiene en la entrada.
-Al final no salgo. Está Blas en el salón.
David se empieza a reír cuando escucha eso.
-Clara… Clarita.- Más risas. La chica le pega un codazo y pasan al
interior del salón.
-¡Buenas!- Blas le saluda animadamente.
-Chicos, voy a la cocina. Que la pizza está en el horno.- Clara sale del
salón y entra en la cocina. A la pizza la quedan aún diez minutos para estar
lista.- ¿Queréis algo de beber?- Eleva el tono de voz para que la puedan
escuchar.
-¡Una Coca-Cola!- David también eleva el tono de voz.
-¡Yo no quiero nada!
La joven coge la Coca-Cola de la nevera. Aunque no la gustan las bebidas
con gas, sabe que a sus amigos sí. Sale de la cocina en dirección al salón.
El timbre vuelve a sonar. Mira a Blas, cómplice del plan, y se dirige a
abrir. Ampy está tras la puerta.
Se saludan con un abrazo y la chica deja sus cosas en el perchero de la
entrada. Pasan juntas al salón. La cara alegre de Ampy cambia por completo.
-Hola.- Saluda algo desanimada.
-Hola Ampy.- David mira a la chica con una ligera sonrisa.
-¡Buenas Ampy!- Blas se levanta del sofá y la saluda con dos besos. David
imita a su amigo, aunque los dos besos que se dan son algo secos.
-Voy a la cocina, la pizza ya estará.- Clara se adentra en la cocina y
saca la pizza. La coloca sobre la mesa de la cocina. Regresa al salón con la
excusa que tenía planeada.- No me quedan más bebidas en la nevera. Blas, ¿me
acompañas a la tienda que hay abajo?
-Sí, claro.- Blas la mira. Coge la chaqueta que traía. La joven coge el
bolso y guarda su móvil y las llaves de casa.
-Ahora subimos. Ir comiéndoos la pizza que se queda fría. ¡Está en la
cocina!- Tras decir esto, Blas y ella salen de la casa dejando a Ampy y a David
a solas.
El plan se pone en marcha.
Caminan por la calle para llegar al restaurante en el que han quedado con
todos.
-¿Tú crees que hemos hecho bien?- Blas la mira riendo.
-No sé. Y me empiezo a preocupar. Jajajaja.- Y pensar que luego Ampy la
matará…- Mira, ya están en la entrada.
Caminan algo más deprisa hasta llegar a la entrada del restaurante.
Saludan a todos y deciden entrar.
Un camarero les lleva hasta una mesa en la que puedan estar los ocho.
-Bueno, qué. ¿Cómo ha ido?- Laura, que se ha sentado al lado de Dani,
mira a Clara y después a Blas.
-Bien… Aquí la pitufa ha puesto la excusa de que no había bebidas en la
nevera y que teníamos que bajar a comprar.- Blas se vuelve a reír. Esta vez,
ríen todos.
-Menudas ideas. Ampy nos va a querer matar…- Natalia se encoge de
hombros.- Pero tenían que solucionarlo. No puede pasarse la vida evitando a
David. A demás. ¿Por qué le evita?- La joven mira a los presentes.
-Eh… Bueno… David hace mes y medio se le declaró.- Dani cuenta lo que él
sabe.- Y Ampy le dijo…
-Le dijo que no estaba preparada para una relación.- Laura termina de
contarlo.
-¡Pero si parece que están hecho el uno para el otro!- Álvaro se ríe.
-Pues claro que lo están.- Marta también se ríe.- Al igual que algunos de
aquí…- Esto lo dice en voz baja. El único que lo llega a oír es Carlos. El
joven se empieza a reír escandaloso.
-¿Qué le pasa a este?- Álvaro mira a su amigo.
-Nada, que es tonto.- Marta le da un manotazo.
-¿Cómo que tonto? ¡Un respeto! ¡Que soy tu novio!- Carlos pone morritos.
Todos se ríen de la escena que están montando.
-Anda tortolitos, dejar esas peleas.- Clara suelta otra carcajada.
-Clara, Blas. Yo que vosotros, apagaba los móviles. Que lo mismo os
llaman porque estáis tardando.- Natalia les mira a los dos.
-¡Es verdad!- La chica saca su móvil y lo apaga. El joven hace lo mismo
que la chica.
-Bueno, pidamos la cena que empiezo a tener hambre.- Carlos llama al
camarero.
Quince minutos más tarde, ya están todos cenando.
--
¡Hola a todos! Una vez más GRACIAS por leer nuestra novela y por vuestras opiniones. Esta vez os proponemos un reto. Sabéis que nosotras subimos capítulo más o menos cada semana. Pues esta vez, si encontramos 10 comentarios en esta entrada DE DISTINTA GENTE pidiéndonos que subamos antes, lo haremos! Muchas gracias por vuestro apoyo y no dudéis en comentar! Att: @ClariitahM @Nataliasmiler_